Cuando en plena Inglaterra victoriana alguien acuñó esta expresión, justicia poética, no podría imaginarse que ésta podría dar título a un post de un foro de bolleras en el XXI. Y es que, en el fondo, la justicia poética -o ese modo que la literatura (y el arte en general) tiene para ajustar y saldar cuentas con el destino, para cantarle las cuarenta a la terca realidad, va más allá, muchas veces, de la propia ficción.
Por eso, este hilo que ahora abro quiere ser un corte de mangas a "eso", sea lo que fuere nuestro "eso" cada día; un modo de poner las cosas en su sitio, de exorcitar los fantasmas que hacen de la realidad un lugar grosero y cutre. Y está permitido, como en la Contrapoética de dios González, escupir y fijar carteles, pero también poesía, prosa, foto, vídeo y todo soporte que sea capaz de soportar -valga la rebuznancia- el peso de la equidad, de la justicia poética que, cada día, queremos -y ahora, desde hoy ya podemos- departir, repartir e impartir, desde esta audiencia virtualmente poética en la que no hay juez que pueda o vaya a confundirse.
Offline 
