В Hola a todas.he estado mirando por si habГa algГєn post sobre este tema,..viendo que no,quiero dejarlo abierto...porque a veces es bueno evadirse.espero os guste y pido perdГіn si daГ±a a algunas que lo consideren demasiado fuerte o fuera de lugar.empiezo dejando yo uno.
Angelina resuena sus zapatos contra el pavimento. Entre paso y paso, sus pensamientos rГtmicamente afloran y retumban molestosamente en su cabeza. Todos los dГas en el caminar hacia su labor diaria, el silencio de su jornada y vaivГ©n sonoro de sus zapatos, se cuestiona el porquГ© de sus vivencias. Tiene 42 aГ±os de edad; enfermera de profesiГіn, del cual los Гєltimos 4 aГ±os se ha dedicado al cuidado de enfermos en el hogar.
De camino a su trabajo, casi diariamente presencia una escena que la siente como un пїЅ??deja vuпїЅ?пїЅ Alguna parejita de novios besГЎndose deliciosamente en el parque, o magreГЎndose descaradamente al compГЎs del movimiento del autobГєs. Otras veces, ve alguna mujer embarazada, signo evidente de una sesiГіn de placer hace algunos meses. Siente una punzadita en el pecho, sГіlo eso. Los menesteres amorosos han quedado atrГЎs hace muchos aГ±os en la vida de Angelina. Ni siquiera sus amigas mencionan temas relacionados al amor carnal. Un aura de beatitud la rodea. En ocasiones ella siente que esa aura la deprime, la marchita y la oscurece.
Son las 7:00am cuando los nudillos tocan la puerta. La puntualidad es una de sus grandes cualidades. Tras algunos minutos de espera, Amanda, una mujer que aparenta algunos aГ±os mГЎs que ella, le da la bienvenida. Angelina entra en el salГіn, y observa cuidadosamente su alrededor. Durante estos cuatro aГ±os se ha convertido en una пїЅ??catadora de ricosпїЅ?пїЅ Por la decoraciГіn, el movimiento de los habitantes dentro de la casa, las cosas que consumen, pude inferir a quГ© profesiГіn se dedican sus contratantes y cuГЎl es su estatus econГіmico. пїЅ??Estos deben ser comerciantesпїЅ?пїЅ piensa Angelina.
Luego de las obligadas presentaciones, Amanda le explica los deberes de Angelina en el hogar. Esta debe cuidar de su hija Mariela de 21 aГ±os, la cual reciГ©n llegГі del hospital tras una caГda que le fracturГі un tobillo y un brazo; asistirla en sus alimentos, en su aseo y hacerle compaГ±Гa, serГa su responsabilidad. Angelina respira aliviada al encontrar su nuevo contrato bastante sencillo y placentero. Atender personas en el hogar le da cierta libertad laboral y buen dinero, pero en ocasiones tiene que lidiar con pacientes con condiciones que requieren mucho esfuerzo y cuidado especializado.
Amanda y la enfermera se dirigen al segundo nivel de la casona. Recorren el lujoso pasillo y antes de terminarlo, entran en la habitaciГіn de Mariela. Luego de las debidas presentaciones, Angelina ausculta el cuerpo de la joven para conocer la gravedad de sus fracturas. Su brazo y su pie estГЎn debidamente enyesados, y segГєn su experiencia y las recomendaciones medicas que compartiГі Amanda con ella, la chica estarГЎ muy bien en unas pocas semanas. Durante la conversaciГіn, Mariela permaneciГі casi todo el tiempo callada. Angelina lo interpretГі como timidez o quizГЎ vergГјenza. Amanda le agradeciГі que se presentara maГ±ana mismo a trabajar porque debГa incorporarse a su trabajo lo antes posible y Mariela se quedarГa sola.
Angelina inicio su dГa muy contenta: un paciente nuevo y fГЎcil de atender. Amanda la recibiГі cortГ©smente como el dГa anterior y le indicГі que debГa esperar que Mariela se despertara. La madre dijo adiГіs casi tirando la puerta porque debГa llegar a su trabajo. Ya sola en la casa, la enfermera sube a la habitaciГіn de Mariela y se sienta en una butaca cerca de la ventana a esperar que la chica despertara. Al cabo de unos 45 minutos, Mariela despierta y se sorprende de ver a Angelina en su cuarto. La enfermera intenta establecer empatГa con la chica y al rato empiezan a desayunar.
Luego del desayuno, Angelina le ofrece a la chica asearse. Aunque Mariela asintiГі, su cara era de puro pГЎnico. La enfermera, en broma, pero con la intenciГіn de tranquilizarla, le explica que ha visto cientos de personas desnudas y que podrГa llenar libros enteros si tomara fotografГas. пїЅ??A mi solo tres personas me han visto desnudas, mi mama y mi medicoпїЅ?пїЅпїЅ?пїЅ Angelina se remuerde de la curiosidad por saber cuГЎl es esa tercera persona que la ha visto desnuda, pero por prudencia no preguntГі. Siente una punzadita en el pecho. пїЅ??Es el novioпїЅ?пїЅ, piensa. Su mente corre rГЎpidamente imaginГЎndose a algГєn chico despojГЎndola de sus vestiduras. Suspira bien bajito para disimular una extraГ±a envidia.
Al llegar al baГ±o, la mujer ayuda a la chica a quitarse sus ropas. Mariela estira hacia arriba sus brazos para que la enfermera jale suavemente su camisГіn de dormir. пїЅ??Cuidado con el brazoпїЅ?пїЅ, se quejГі Mariela. пїЅ??Disculpa, dГ©jame pararme frente a ti para estar mГЎs atenta a tu brazoпїЅ?пїЅ, contesta Angelina
La enfermera tira completamente del camisГіn corto con motivos florales, quedando la chica solamente con un pequeГ±o panty azul. Angelina observa los senos de Mariela, los cuales rebotaron un poco con el movimiento. La chica es de tez canela, por lo tanto, ve unos pezones medianos rodeados de unas aureolas oscuras. Sus senos, bastante grandes, mataron toda ilusiГіn de niГ±a que reflejaba su cara. пїЅ??Ahora dГ©jame ver como te ayudo con estoпїЅ?пїЅ, dice Angelina
La mujer ayuda a la chica a pararse, se agacha y tira con las dos manos lentamente las panties para no lastimar la pierna. Mientras le baja los calzones, en esa posiciГіn, agachada, siente el olor del sexo de la chica. Es un olor particular, pero no lo siente desagradable. Mira de reojo su sexo. Observa que estГЎn naciendo vellos en el pubis, propio de una persona que se depila. пїЅ??Si, definitivamente, esa tercera persona es el novioпїЅ?пїЅ, piensa y siente gracia por la situaciГіn. Al ayudarla a sentarse en la silla de baГ±ar, vuelve a sentir el olor. Su pecho siente una punzadita. Esta vez no sabe por quГ©, pero en el trajГn se olvida.
GradГєa la ducha para que el agua este agradable. Luego la va mojando y observa cГіmo su cabello, bastante largo, cambia al mojarse. Luego observa cГіmo el agua recorre los senos de la chica y el canal entre ellos. Mariela abre las piernas para que su vulva se empape. Angelina prepara un paГ±o con jabГіn y restriega su espalda. Angelina siempre disfruta restregando espaldas, lo interpreta como un masaje. пїЅ??Te podrГas reclinar un poco hacia el ladoпїЅ?пїЅ, dice.
Angelina restriega la espalda baja de Mariela. Luego las nalgas. El paГ±o no es muy grande, por lo tanto siente casi en sus manos la piel de sus nalgas. Con una mano las abre un poco y con la otra mano, restriega entre ellas con el paГ±o. La mujer siente otra punzadaпїЅ?пїЅ y su boca salivando, lo atribuye a que es el tipo de paciente que nunca habГa atendido. Luego pasa el paГ±o a la chica. Esta le indica que prefiere el jabГіn. Mariela, con una mano, pasa el jabГіn en el torso y con la otra se enjabona. Se enjabona el cuello, luego los senos. Angelina observa cГіmo sus senos se llenan de espuma y cГіmo las manos los hacen rebotar mientras los restriega.
RГЎpidamente, Mariela enjabona su abdomen y su pubis. De reojo, Angelina mira cГіmo Mariela abre penosamente las piernas y enjabona sus labios vaginales, y cГіmo estos se abren mientras la mano de la chica limpia todos los pliegues. La enfermera la mira con una fascinante curiosidad. Por Гєltimo, Angelina enjabona sus piernas, se agacha frente a esta y por primera vez, es consciente de su propio cuerpo. Percibe sus propios labios abriГ©ndose dentro de sus pantis mientras se agachaba. Restregando las piernas, pudo ver rГЎpidamente la пїЅ??totitaпїЅ?пїЅ todavГa abierta, mojada y con espuma de Mariela. Ahora, las sensaciones de Angelina se iban hacia las rodillasпїЅ?пїЅ
пїЅ??A los jГіvenes de hoy no les importa un carajo la desnudezпїЅ?пїЅ, pensГі para tranquilizarse. ObservГі la cara de Mariela y esta seguГa con la misma cara de indiferencia y distanciamiento que tenГa desde ayer. пїЅ??AquГ no hay nada raroпїЅ?пїЅ, volviГі a sugestionarse. Al terminar el baГ±o, la mujer ayuda a la chica a secarse. Nuevamente se encarga de su espalda, pero seca los hombros y el pecho de Mariela sin llegar a los pechos. La chica toma la toalla y fuertemente seca sus senos, tanto, que a Angelina le pareciГі que sus pezones quedaron un poco duros, y luego seca su entrepierna. Por Гєltimo, la enfermera secГі las piernas.
El resto de las horas transcurrieron normalmente; una merienda, cambio de ropa y hablar de cosas fГєtiles. Cuando Amanda llegГі, Angelina no sГіlo vio la culminaciГіn de su dГa de trabajo, si no el espacio para digerir lo vivido.
De camino al autobГєs, nuevamente el resonar de sus zapatos la estimula a pensar. La visiГіn de unos senos contoneГЎndose frescamente y los dedos de la chica abriendo sin pudor su totito, la desconcertaron. SintiГі unas gotas de sudor, mucha humedad y una sensaciГіn extraГ±a le apretГі el pecho. Ya no escuchaba sus pasos, y el halo de beatitud nublГі su mente. Se sintiГі mГЎs tranquila. Al rato, ese halo parecГa un manto de luto. LlegГі a su casa y dentro de una tristeza nueva, le dieron ganas de dormir sin calzonesпїЅ?пїЅ
MaГ±ana serГЎ otro dГaпїЅ?пїЅ
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